
Cinco poemas del siciliano Gesualdo Bufalino (1920-1996), traducidos y comentados por César Cabello

Poemas: Gesualdo Bufalino
Traducción y notas: César Cabello
De Argo il cieco ovvero i sogni della memoria (Argos el ciego o bien los sueños de la memoria)

El título de la novela refiere al personaje mítico griego, el Argos bisnieto del primer Argos hijo de Zeus. Hay varias leyendas sobre este monstruo: una lo propone ciego, sin ojos; otras con un ojo, con cuatro (dos que miran hacia adelante y dos hacia atrás) y finalmente con ojos diseminados por todo el cuerpo. Esta última permite imaginarlo provisto de una gran memoria alimentada por todo lo observado. En el título, la disyunción ovvero (o bien), más fuerte que la simple o, activa desde el comienzo la figura más frecuente en todo texto de Bufalino, el oxímoron. Esta convivencia y separación simultánea de contrarios explica toda la novela en la que, con trágica hilaridad, el narrador per rallegrarsi la mente, ripensa antiche letizie e pene d’amor perdute in un paese che non c’è più (para alegrar su mente, repiensa viejas alegrías y penas de amor perdidas en un pueblo que no existe más), interpela su memoria y refiere el siguiente diálogo en prosa poética:
XVII ter
Preghiera, dietro le quinte
Tu, poca, misteriosa vita, che posso dire di te? Se m’hai
sempre esibito quest’aria di bambolina truccata; se non hai
mai fatto nulla per persuadirmi d’essere vera … Odiabile,
amabile vita! Crudele, misericordiosa. Che cammini, cammini.
E sei ora fra le mie mani: una spada, un’arancia, una rosa. Ci sei, non ci sei più: una nube, un vento, un profumo…
Vita, più il tuo fuoco langue più l’amo. Gocciola di miele, non cadere. Minuto d’oro, non te ne andare.
XVII ter
Oración detrás de la cortina
Tú, poca, misteriosa vida, ¿qué puedo decir de ti? Si siempre
me mostraste este aire de muñequita maquillada; si nunca hiciste nada
para persuadirme que sos real … ¡Odiosa, encantadora vida! Cruel, misericordiosa. Que caminas, caminas. Y estás ahora entre mis manos: una espada, una naranja, una rosa. Estás, no estás más: una nube, un viento, un perfume…
Más tu fuego languidece más lo amo. Gotita de miel, no caigas. Minuto de oro, no te vayas.
L’amaro miele – La miel amarga

También aquí leemos un oxímoron, que da la nota para escuchar todas las poesías que reúne el volumen. Como explica Pier Paolo Pasolini en su conferencia dada en Francia La volontà di Dante di essere poeta (La voluntad de Dante de ser poeta), la lengua de Bufalino se destaca por ser plurilingüista, dado que posee varios registros del italiano: el estándar, el popular regional, el dialectal y el culto del literato. Toda su narrativa es prosa poética y poesía. Las líneas del párrafo final de Argo il cieco ovvero i sogni della memoria, “E sei ora fra le mie mani: una spada, un’arancia, una rosa. Ci sei, non ci sei più: una nube, un vento, un profumo…” , pueden ser leídas como versos de un poema.
Interruzione
Come un cibo è l’infanzia
che mi ritorna in gola,
furiosa di balocchi fiammeggianti.
Fantasma cancellato,
amaro sedimento,
che farmene di tante urla gentili?
O memoria, memoria,
vedo che l’uomo invano
delle tue finte paci si contenta;
vedo che vento e calce
non bastano nel cuore,
né il furetto mordace di ogni sera …
Dammi dunque la norte,
Il grande pane nero…
Interrupción
Como una comida es la infancia
que vuelve a mi garganta,
furiosa con juguetes llameantes.
Fantasma borrado,
amargo sedimento,
¿qué hacer con tantos gritos gentiles?
Oh memoria, memoria,
veo que el hombre en vano
con tus engañosas paces se satisface;
veo que viento y cal
no bastan en el corazón
ni el hurón mordaz de todas las tardes …
Dame entonces la muerte,
el gran pan negro…
Risarcimento
La vita non sempre fa male,
può stracciarti le vele, rubarti il timone,
ammazzarti i compagni a uno a uno,
giocare ai quattro venti con la tua zattera,
salarti, seccarti il cuore
come la magra galletta che ti rimane,
per regalarti nell’ora
dell’ultimo naufragio
sulle vergogne di vecchio
i grandi occhi, il radioso
innamorato stupore
di Nausicaa.
Reparación
La vida no siempre hace mal,
puede destrozarte las velas, robarte el timón,
jugar a los cuatro vientos con tu barcaza,
quemarte, secarte el corazón
como la magra galleta que te queda
para regalarte en la hora
del último naufragio
sobre tus vergüenzas de viejo
los grandes ojos, el radiante
enamorado estupor
de Nausicaa.
Allora
La luna stanotte è una faccia
sfregiata, una bestia da covo
mille cani la cercano nel cielo.
Ho nascosto il fucile nella terra,
ho licenziato i compagni, le donne,
mi son seduto, per piangere, al fuoco.
O gioventù, breve guerra perduta,
tanto mare è trascorso fra noi,
ma io non so pensarti
se no nel sonno, per gioco.
Entonces
La luna esta noche es una cara
desfigurada, una bestia en su guarida
miles de perros la buscan en el cielo.
Escondí el fusil en la tierra,
despedí a los compañeros, a las mujeres,
me senté, para llorar, junto al fuego.
Oh juventud, breve guerra perdida,
tanto mar ha transcurrido entre nosotros,
pero yo sé pensarte
tan solo en el sueño, por juego.
O mio cuore…
O mio cuore, episodio
inutile, che spavento ti coglie
ora che un vento logora
le sembianze lebbrose delle foglie …
Come un ospite che nessuno sopporta
vado fra gli uomini, stanco
di chiedere in elemosina la morte.
Fossi almeno la bestia che buca
solemne e paziente la terra,
isola di carne nel buio,
superbia murata e sapiente!
Ma sono un peccatore senza tana,
un peccatore di pigri peccati,
sono un uomo sbagliato,
una costola di Eva.
O mi corazón …
O mi corazón, episodio
inútil, que temor te sorprende
ahora que un viento corroe
las imágenes leprosas de las hojas …
Como un huésped que nadie soporta
camino entre los hombres, cansado
de pedir la limosna de la muerte.
Si fuera al menos la bestia que horada
solemne y paciente la tierra,
¡isla de carne en la oscuridad,
soberbia amurallada y sabia!
Pero soy un pecador sin madriguera,
un pecador de pecados perezosos,
soy un hombre equivocado,
una costilla de Eva.
Bibliografía:
Argo il cieco. Gesualdo Bufalino. Bompiani. Firenze. 2022
L’ Amaro Miele. Gesualdo Bufalino. Giulio Einaudi Editore. Torino. 1989.
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